La crisis del humanismo: Analizamos las causas personales y sociales que provocan hechos tan graves en Argentina.

Crímenes y abusos son síntomas de una "enfermedad" social profunda caracterizada por el individualismo extremo, la banalización del mal y la desintegración de la familia como célula vital de la sociedad.
Actualidad20/06/2026JULIO FONSECAJULIO FONSECA
tapa
El dolor de una sociedad que no encuentra soluciones de fondo.

En una reciente reflexión sobre la dolorosa realidad que atraviesa el país, dialogamos con el Padre Daniel Sebastian, Capellán del Hospital Rawson y responsable de la Pastoral de la Salud de San Juan, quien ofreció un análisis profundo desde la filosofía y la doctrina social de la Iglesia para intentar comprender la raíz de los hechos de violencia, abusos y crímenes que conmocionan a la sociedad argentina. Para el sacerdote, los hechos graves no deben verse como casos aislados, sino como la suma de síntomas que indican un diagnóstico clínico-social mucho más grave.

La sociedad como un "paciente" en crisis
Utilizando su experiencia en el ámbito de la salud, el Padre Sebastian compara la situación actual con un paciente que presenta múltiples complicaciones: "no es común o no es normal que una misma persona, además de tener temperatura alta, pueda tener problema con su presión o su respiración". Según el sacerdote, la violencia, la droga, el femicidio y la trata de personas son los síntomas de una "enfermedad" que la sociedad se resiste a asumir.

Sebastian sostiene que el individualismo es uno de los principales males, citando que la mera suma de intereses individuales es incapaz de generar un mundo mejor. Este fenómeno, que denomina "yoísmo" fruto de la cultura narcisista, ha modelado al hombre moderno a perder la capacidad de ver al otro, lo podemos ver como abandona su propia existencia o como abandona incluso a sus propios ancianos y familiares enfermos en los hospitales. Así lo afirma el filósofo Byung – Chul Han: estamos en una NUEVA ERA DEL NARCISITA “La adición a las selfis nos genera amor propio, es una autorreferencia narcisista. Las selfis son superficies hermosas de un yo vacío y completamente inseguros.” 1. Este hombre moderno desdibuja el “yo” y genera un vacío como reflejo del yoismo que cultivo como consecuencia del desarrollo narcisista.

La familia y la banalización del mal

Uno de los puntos centrales de su análisis es la crisis de la familia, a la cual define, siguiendo el pensamiento de San Juan Pablo II, como la "escuela del rico humanismo" y la "célula vital de la sociedad". Sebastian argumenta que la crisis religiosa y existencial del hombre contemporáneo tiene su origen en el debilitamiento del núcleo familiar, que es donde debería generarse no solo la vida biológica, sino también la vida emocional, social y trascendental.

Asimismo, advierte sobre la banalización del mal, un concepto que toma de Hannah Arendt: "El mal puede ser cometido por personas “corrientes” que renuncian a pensar y juzgar, convirtiéndose en engranajes de sistemas totalitarios" 2 . A si el hombre al renunciar el ESPIRITU CRITICO la sociedad llega a un estado del pensamiento donde el mal se iguala al bien. "Hemos institucionalizado el mal como consecuencia de la perdida a la capacidad de reflexión", (la era digital ha colaborado este nuevo estilo de vida) afirma el presbítero, mencionando que esta ceguera moral o doble moral permite que situaciones de abuso y muerte —como las ocurridas recientemente en Córdoba— entre otras, se repitan sin que se ataque la causa de fondo. ¡El problema no es solamente judicial, sino gnoseológico!!

Derechos sin deberes y el fracaso de los valores

El reporte del sacerdote destaca una crítica a la cultura actual de "derechos" que ignora los deberes. Define esto como una "inmadurez del pensamiento" que genera una sociedad de doble moral, donde se pide justicia mientras se amasa lo contrario en la vida cotidiana.
Para Sebastian, la solución no reside únicamente en nuevos protocolos estatales o privados, sino en una transformación de las personas (alma y cuerpo) y en la recuperación de las virtudes humanas, mal llamada clásicas. Citando la encíclica Magnifica Humanista (recientemente publicada por Papa León XIV decía), “El verdadero progreso nace siempre de un corazón abierto al otro, de una inteligencia dispuesta a escuchar, de una voluntad que busca lo que une más que lo que separa” 3. Pues hace un fuerte llamado a las familias, a las escuelas, a las comunidades como al hombre a renovar la conducta educativa para salvaguardar el futuro de la humanidad. Ese es el eje de la encíclica recuperar al hombre en su esencia.
"No lloremos, no pidamos justicia, porque en el fondo la respuesta en gran medida está en nosotros, la familia como escuela debe ser la pionera de cultivar la verdad, no solo en el orden moral sino también existencial", concluye el sacerdote, instando a los ciudadanos a abrir la inteligencia a la luz de la verdad, a recuperar la razón critica, para que los cantos de sirenas en la cultura, en la educación como en la tecnología digital no nos robe lo que más amamos. NUESTROS HIJOS, nuestros jóvenes. Para frenar la destrucción de tantos niños y adolescentes.

Esta reflexión deja más que claro que ninguna ley penal podrá prevenir crímenes dado que el problema es más profundo es el “hombre” que está en una crisis de pérdida de identidad.


[1] Byung – Chul Han: Estamos en una NUEVA ERA DEL NARCISITA - https://bloghemia.com/2020/11/byung-chul-han-el-narcisismo-actual-se.html

[2] “La condición humana “ - Hannah Arendt

chrome-efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://ezequielsingman.blog/wp-content/uploads/2020/09/la-condicion-humana-hannah-arendt.pdf

[3] “Magnífica Humanitas” – Carta Encíclica - Papa León XIV – Roma Italia – 25 de mayo del 2026 - Pto nº 15

Te puede interesar
Lo más visto