Del hambre de tres niños a una misión de 15 años: la historia del Comedor Virgen de Guadalupe

Lo que comenzó con tres niños buscando comida se convirtió en una red de ayuda para familias de Rivadavia.
Comunitarias03/09/2026Valeria MorenoValeria Moreno

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Hace 15 años, Mercedes Pérez recorría La Bebida en su pequeño auto cuando una escena la detuvo: tres niños estaban buscando comida dentro de un tacho de basura.

Mercedes se acercó y les preguntó qué buscaban. La respuesta fue sencilla y dolorosa, necesitaban algo para comer.

Sin pensarlo demasiado, los llevó hasta un comercio. Con el dinero que tenía en su monedero, les permitió elegir algunos alimentos y luego los acompañó hasta el asentamiento donde vivían. Antes de irse, les prometió que volvería.

A las dos semanas regresó. Comenzó a pedir ayuda entre personas conocidas y consiguió alimentos para asistir a ocho niños del Lote 20. Así nació una tarea solidaria que con el tiempo se convertiría en el Comedor y Merendero Virgen de Guadalupe, en La Bebida.

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Los chicos que asisten al Comedor  reciben allí una merienda gracias a la solidaridad de la comunidad.

Con los años, las necesidades fueron creciendo y también las personas que acudían en busca de ayuda. Mercedes comenzó a recorrer distintos sectores de Rivadavia y a acompañar a familias que atravesaban situaciones difíciles.

Además de alimentos, desde el comedor se brindó ayuda con ropa y otros elementos de primera necesidad. También se colaboró con personas que necesitaban sillas de ruedas, pelucas para tratamientos contra el cáncer y distintas ayudas que fueron surgiendo a lo largo del camino.

Todo se sostuvo principalmente gracias a la solidaridad de la comunidad.

Pero actualmente el comedor atraviesa un momento complicado. Las donaciones disminuyeron y cada vez resulta más difícil reunir los alimentos necesarios para continuar con los almuerzos y meriendas.

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Los chicos compartiendo una merienda.

El pedido más urgente es alimento no perecedero.

Mercedes cuenta que muchas veces la cantidad de personas que llegan supera lo previsto. Si se prepara comida para 100 niños y llegan 120, se reparte un poco menos para que todos puedan comer.

Nadie se va sin su alimento.

Para Mercedes, la alimentación es mucho más que un plato de comida. Es una parte fundamental de la vida de los niños, porque un niño que tiene qué comer puede crecer, aprender y llegar a la escuela con otra realidad.

Esa convicción acompaña al comedor desde sus comienzos y también quedó reflejada en el lema que Mercedes eligió para su trabajo: “El hambre no espera”.

Hoy, después de 15 años de recorrer barrios, golpear puertas y buscar ayuda para quienes más lo necesitan, Mercedes vuelve a recurrir a la solidaridad de los sanjuaninos.

Un paquete de arroz, fideos, leche o cualquier alimento no perecedero puede parecer un pequeño aporte, pero para quienes esperan un plato de comida puede significar mucho.

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El hambre no espera"el lema que guía desde hace 15 años la tarea solidaria de Mercedes.

El Comedor y Merendero Virgen de Guadalupe necesita de la comunidad para poder seguir alimentando a quienes más lo necesitan.

Cómo colaborar

El principal pedido actualmente es alimento no perecedero para continuar con los almuerzos y meriendas.

📞 Contacto: 264 413-2352

Mercedes recibe las donaciones y, según indicó, puede coordinar el retiro de quienes quieran colaborar.

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